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Lee esto antes de escribir tu artículo científico

Autora: Luisa Fernanda Córdoba Quintero

Correo electrónico: asis.feditorial@amigo.edu.co

En distintos momentos de mi vida académica y profesional he estado ante el reto de presentar escritos que den cuenta de investigaciones finalizadas. Quienes hayan desarrollado estos procesos saben que se culminan con una gran cantidad de datos que a veces no sabemos cómo comunicar, cohesionar y resumir, además, porque sentarnos frente a la hoja en blanco o frente al nuevo documento de Word lleva a preguntarnos: bueno, ¿y por dónde empezar?

Lo primero que quiero recomendarles es no comenzar por el título. En mi concepto, titular sin tener idea del contenido es encasillarse y, a mí me pasa que las ideas no me fluyen del mismo modo, porque siempre estoy pensando en que no puedo abandonar la línea temática que ya tracé. Cada uno tendrá que probar si funciona o no, pero, en definitiva, no es mi sugerencia.

En su defecto, el primer paso para mí ha sido leer a quiénes saben cómo comunicar la ciencia, pues hay diversos documentos académicos que explican cómo se escriben este tipo de textos. Lo ideal es acercarnos a aquellos que nos resulten sencillos y claros, pero no por eso superficiales, pues escribir un artículo académico es mucho más que seguir un paso a paso. Incluso, podemos tener una investigación excelente, pero si no sabemos comunicarla, es difícil que logremos su trascendencia hacia una publicación.

Bien, la mayoría de los escritos nos llevarán a entender por qué es importante divulgar el conocimiento generado en una investigación, cuáles son los tipos de artículos científicos, cómo se estructuran y, por supuesto, cómo elegir el medio al cual postularlo para publicación (si este es el propósito).

Con el acervo bibliográfico que consultemos, entre otras cosas, podremos comprender las partes de un artículo científico o de investigación, de manera que no nos perdamos en el intento de escribir. Debe ser claro, entonces, que:

  • Un artículo de investigación presenta los resultados de proyectos de investigación finalizados.
  • El orden en la autoría lo determinará el nivel de contribución al texto de cada autor.
  • El título debe dar cuenta del tema central del artículo, ser conciso, sin abreviaturas y, preferiblemente, sin subtítulos.
  • El resumen da ideas puntuales sobre el problema investigado, el objetivo, la metodología, los resultados y conclusiones (al igual que el título, este apartado se debería escribir al final). Tomar el primer párrafo de la introducción como resumen es un error.
  • Las palabras clave se extraen de tesauros especializados y se convierten en términos que ayudan a la descripción del tema principal y facilitan la búsqueda bibliográfica.
  • Si requerimos la traducción del título, el resumen y las palabras clave, lo ideal es buscar ayuda profesional. También podemos hacerlo nosotros mismos si conocemos bien el idioma en que nos lo solicitan.
  • La introducción se escribe en presente. Este apartado es muy importante porque plantea al lector un panorama del problema investigado, por qué es importante abordarlo, cuál fue nuestra pregunta y objetivos.
  • La metodología (también llamado materiales y métodos) se escribe en pasado. En esta sección debemos explicar cómo hicimos la investigación, es decir, hablamos del tipo de estudio, del diseño metodológico, de la población elegida y de los criterios que se siguieron para su selección, de cómo generamos la información, o sea, con qué técnica e instrumentos, cómo se validaron, cómo se aplicaron, cuáles son las consideraciones éticas y, finalmente, cómo analizamos lo obtenido.
  • Resultados: debe ser un apartado con fuerza, fluidez y potencia. Aquí respondemos a la pregunta por el ¿qué obtuvimos?, entonces, utilizando el pasado simple, contaremos lo hallado a partir de la aplicación de los instrumentos, y que nos permitirá saber cuáles de esos resultados van en coherencia con nuestra pregunta e hipótesis y cuáles los contrastan. Podemos utilizar tablas y figuras para representarlos.
  • Discusión. Es el espacio para poner a conversar nuestros hallazgos con referentes importantes que los apoyan o contraponen.

Sobre este punto, es fundamental que tengamos en cuenta que no debemos repetir en detalle los resultados obtenidos. “Los dos elementos centrales de la discusión de un artículo son indicar, a juicio del autor, qué significan los hallazgos identificados en la sección de resultados y cómo estos se relacionan con el conocimiento actual “(Lam Díaz, 2016, p. 65).

En algunas publicaciones los resultados y la discusión se presentan bajo un mismo título.

  • Conclusiones: aquí debemos comunicarle al lector qué significan nuestros hallazgos en el campo o área temática en la cual está inscrita la investigación, de manera que él pueda saber cuáles objetivos se cumplieron, cuáles no y por qué, y de qué manera impacta esto el estado del arte actual.

En los párrafos finales de las conclusiones pueden incluirse las recomendaciones y las posibilidades para estudios futuros, aunque hay publicaciones que solicitan esta información en un subtítulo aparte.

  • Referencias. Es el apartado en el cual se referencian las fuentes citadas en el artículo, siguiendo el estilo de una guía en particular. Esta guía es determinada por las instituciones o las publicaciones.

Recapitulando, un artículo de investigación o científico se escribe, en primer lugar, consultando fuentes que permitan comprender sus apartados, de manera que, una vez claros, podamos plantearnos los puntos clave de nuestro escrito y esquematizarlos; jerarquizar la información nos ayudará a organizar mejor nuestras ideas y a reconocer cómo están conectadas y cuáles son completamente distantes a nuestros propósitos. Luego de esto, manos al lápiz y al papel.

Tendremos un borrador tras otro, y al finalizar con las revisiones, un documento más pulido.

Nota legal:

Andrea Piacquadio. (20 de febrero de 2020). Mujer-dibuja-una-bombilla-en-pizarra-blanca [Imagen de Pexels]. https://www.pexels.com/es-es/foto/mujer-dibuja-una-bombilla-en-pizarra-blanca-3758105/

Referencias:

Lam Díaz, R. M. (2016). La redacción de un artículo científico. Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia, 32(1), 57-69. http://www.revhematologia.sld.cu/index.php/hih/article/view/309/218

Cómo citar este texto siguiendo las indicaciones de la séptima edición de APA:

Córdoba Quintero, L. F. (5 de octubre de 2022). Antes de escribir tu artículo científico lee esto. Blog Fondo Editorial Universidad Católica Luis Amigóhttps://editorialluisamigo.home.blog/2022/10/05/antes-de-escribir-tu-articulo-cientifico-lee-esto/

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